Catalina Cerna
Fundadora de Academy CC
Hace 12 años entré al mundo de la manicure casi por casualidad… pero no por falta de propósito.
Desde muy chica supe que quería ser artista. Estudié diseño de vestuario, después ilustración. Ninguna la terminé, pero no porque no me gustara el arte — sino porque todavía no encontraba el medio correcto para expresarlo.
Hasta que apareció la manicure.
Empecé trabajando como manicurista dependiente en salones como French Beauty y otros más pequeños. Ahí aprendí mucho, pero también entendí algo importante: no quería depender de nadie. Siempre quise ser independiente. Siempre quise construir algo propio.
Después de uno o dos años trabajando en salones, tomé la decisión de empezar sola. Atendía a domicilio, luego al frente de mi cocina. Sí, literalmente en mi casa, adaptando el espacio como podía. Con el tiempo logré crear mi propio estudio, un espacio privado, tranquilo y seguro donde trabajé durante casi una década.
Y fue ahí donde realmente encontré mi lugar.
La manicure se transformó en mi medio artístico.
En la forma en que podía expresar todo lo que siempre había querido crear.










